Cuando la mano deja de obedecer (y la música empieza a transformarse)
Mi experiencia con distonía focal No recuerdo un momento exacto en el que pudiera decir: “aquí empezó todo” . No hubo una causa clara, ni un exceso evidente, ni un punto de inflexión fácilmente explicable. Simplemente ocurrió. Fue durante un concierto. En un momento concreto noté algo extraño: el dedo medio tembló y no llegó a la cuerda. Fallé una nota. Seguí tocando y di el concierto completo sin mayores problemas. En ese instante no le di demasiada importancia. Pero aquel pequeño fallo fue el inicio de algo que, con el tiempo, se volvería imposible de ignorar. En los meses siguientes el problema fue intensificándose. Empecé a notar una contracción clara del dedo medio, que tendía a replegarse hacia dentro después de tocar la cuerda, como si no quisiera volver a salir. Más adelante apareció el movimiento de compensación: el dedo meñique se estiraba hacia fuera mientras el medio permanecía encogido. La tensión en la mano se volvió evidente. Cada vez era más difícil controlar el gesto...









